Desde los orígenes las mujeres
Nos hemos reunido en círculos, compartido miradas, alegrías, dolores, conocimiento, saberes y danzas.
Hemos llorado y reído juntas, en sintonía corporal, sensible, cósmica.
Hemos menstruado y parido juntas, hemos sanado, creado y transmitido saberes unas a otras, como diosas, venerando nuestra divinidad, iluminando el misterio, bajo la luna y el sol como testigos.
Hemos danzado juntas la danza de la vida..
En la actualidad ese rito se ha perdido o lo han hecho desaparecer por miedo a esa gran fuerza vital que generamos cuando estamos juntas.
Algunos de los regalos que ofrece aprender la metodología integrativa Danza del Útero son:
-Una mayor conexión corporal.: Desarrollar una consciencia corporal profunda que te permite escuchar y entender mejor tus necesidades y deseos.
-Flexibilidad física y mental: Incrementar tu capacidad de adaptación y apertura ante la vida y sus desafíos.
-Gestión emocional consciente: Aprender a regular y gestionar tus emociones de manera creativa, fluyendo con los cambios, priorizando el sentir, confiando en el instinto y la propia percepción.
-Fortalecimiento del suelo pélvico: Tonificar la musculatura de esta zona vital, previniendo patologías y promoviendo bienestar.
-Activación de los centros energéticos: Equilibrar y armonizar los chakras, creando un flujo energético integrado.
-Integración de energías: Equilibrar y unir la energía femenina y masculina, representadas por Shakti y Shiva, para una vida más plena.
-Te ayudará a: reconocer, valorar y potenciar el ciclo femenino y sus arquetipos de poder.
-Aportes para el ciclo menstrual: Apoya la salud de tus órganos sexuales, regulando dolores, tensiones y la rigidez del útero. Proporciona alivio de patologías existentes como ovarios poliquísticos, dismenorrea, endometriosis, vaginismo, infertilidad, anorgasmia y síndrome premenstrual.
-Acompañamiento en la transición: Proporciona un apoyo valioso durante el proceso de perimenopausia y a aquellas mujeres que ya están en la etapa de menopausia, ayudando a navegar estos cambios con más facilidad.
– Trabajo corporal y energético: Nos enfocamos en todos los centros energéticos, poniendo especial atención en el primer y segundo chakra. Este trabajo permite la depuración de la energía, desbloqueando y sanando memorias ancestrales que pueden estar presentes en nuestro cuerpo.
– Fortalecimiento del sistema inmunológico: Al conectar con las hormonas del placer, se desbloquea la energía sexual, lo que nos permite reconectar con el deseo, la creatividad y el despertar de nuestra sensualidad.
– Integración del ser: Te invita a una profunda integración de todas tus partes, facilitando el reconocimiento de tu verdadero ser y fomentando un sentido de totalidad y conexión con vos misma.
¿Para qué hacerlo?:
Para recuperar ese misterio, sabiduría, medicina y poder ancestral.
Es esencial reconectar con nuestras raíces, recordar la historia de las mujeres que han caminado antes que nosotras y aprender de su conocimiento.
Al hacerlo, no solo sanamos nuestras propias heridas, sino que también cultivamos un sentido de comunidad y sororidad.
Esta práctica nos empodera, permitiéndonos abrazar nuestra feminidad en su totalidad y recordar que, al unirnos, desatamos una fuerza vital que trasciende el tiempo.
Para recuperar el Útero como órgano de Placer ya que tiene la capacidad regenerativa del cuerpo, su función sexual., los ovarios junto con el Útero forman parte del sistema endócrino y su función influye en el equilibrio de nuestras hormonas, o sea del estado general del cuerpo, que junto con la Pelvis y su musculatura profunda (suelo pélvico) nuestro territorio instintivo, responden directamente a nuestro sistema nervioso.
El “Método Danza del Útero” interviene en estos espacios corporales, desde el movimiento consciente, desplegando la apertura, la seguridad, la fuerza y la confianza, donde fluye la energía de Shakti
“Es un llamado a honrar nuestra esencia, a cuidar de nuestro bienestar y a celebrar cada fase de nuestro ciclo como un regalo sagrado.”
Vanesa Chico Espacio en Movimiento.